Pertenecer!
Cuando llegamos a Canadá, sentíamos la misma necesidad que muchos inmigrantes: la búsqueda de un lugar al que realmente pudiéramos llamar hogar. Al principio, lo que más necesitábamos era encontrar a alguien que entendiera nuestras raíces, nuestra cultura, nuestro idioma. Queríamos encontrar un espacio donde, al menos por un momento, no tuviéramos que explicar todo, donde nuestras costumbres fueran bienvenidas y donde, al hablar, nos sintiéramos entendidos. En ese entonces, el abrazo invisible que surge cuando te rodeas de personas que hablan tu idioma y comparten tus tradiciones, es lo que más nos daba esperanza. Ese primer sentido de pertenencia que, aunque pequeño, hacía que todo el sacrificio de haber dejado atrás nuestra vida, valiera la pena. Sin embargo, a medida que los años pasaron, también nos dimos cuenta de que la inmigración no se trata solo de encontrar a quienes son como tú, sino de ir más allá. Es un proceso que te invita a mirar fuera de tu zona de confort y a integra...